
Una cadena de fatídicos acontecimientos trastorna el mundo de Asiye. Ahora su deber es luchar para reconstruir una familia destrozada por la violencia, el abandono y la confusión emocional.
Gulsum está convencida de que Asiye engaña a su esposo y no desaprovecha la oportunidad de lanzar indirectas. Las alabanzas a Mahir incomodan a Cemal, pues necesita confirmar que fue un buen padre.
Una reacción impulsiva de Zahide derrumba el negocio de su esposo, cuando él intenta justificarse se hunde aún más. Mahir acepta la verdad sobre sus hijos y confiesa por qué guardó silencio.